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Ejemplos de función poética

La función poética es uno de los seis cometidos que posee el lenguaje. Esta función realiza un uso especial del lenguaje para describir las cosas de forma tal que sean resaltados los rasgos de belleza. Es de esta forma entonces que podemos tener un mismo mensaje siempre, pero de acuerdo a la función del lenguaje aplicada, el mismo se escribe de forma distinta, la apreciación del lector será otra.

Esta funcionalidad es aplicada en textos literarios, como por ejemplo cuentos, poemas, novelas, etc. Siempre que se desee escribir con esta intención se debe tener en cuenta algo, el lector debe ser atrapado por las palabras. A continuación brindaremos una serie de ejemplos de función poética.

Ejemplo 1 de función poética

El día era gris, sin duda expresaba mis sentimientos aquella mañana.
Yo sentada frente a la ventana me encontraba atónita, la respiración me faltaba

Mis ojos ya secos de llorar no podían más largar una lagrima,
en solo su último respiro, mi alma se había ido con la suya para no volver.

Ejemplo 2 de función poética

Percibía el cansancio en su aura pero me negaba a verlo,
mi corazón latía como si fuera el primer día en que lo vi llegar.

Solo me dijo que siempre sería el mejor de sus amores,
¿debería tomarlo como un halago o un insulto?

Me quedé muda por un instante, esperando que fuera un sueño
y en ese instante simplemente lo perdí por siempre.

Ejemplo 3 de función poética

Fueron los mejores días de mi vida,
aquellos momentos en que jugar parecía una hazaña
y la corazonada se convertía en la mejor táctica para salir victorioso en la escondida.

Cada vez que pienso en dónde habrán quedado esos años
no paro de querer volver a ellos.

Hoy miro a quienes me sucedieron y las cosas cambian
pero solo las que no son esenciales a la vida
la amistad sigue siendo tan volátil como fácil de arreglarla

Y entonces me percato,
¿en qué momento perdimos aquello que aprendimos cuando solo eramos unos niños?

Ejemplo 4 de función poética

Cómo olvidarlos
si eran ellos quienes se acordaban de nosotros a cada mañana,
su sinceridad, sus consejos, hacían que la vida pareciera solo una cosa del tiempo.

La experiencia inundaba sus vidas,
entonces era cuando acudíamos a ellos si algo nos pasaba.

Nuestros abuelos nos dieron la mejor lección de vida que puedo hoy recordar,
todavía escucho aquellas palabras que salía de sus voces: -Persevera, Persevera.

Dos palabras tan sencillas con una connotación tan fuerte,
nunca calculé que no podría llegar a decírselos,
pero les agradezco sincera y enormemente el camino que le abrieron a mi mente,
el día de mañana aconsejaré aquello que me permitió llegar al punto en donde hoy estoy
y entonces diré: – Persevera, Persevera.

Ejemplo 5 de función poética

Intento no pensar, el dolor que me genera me desgarra en dos
y todos los días me pregunto ¿Que habré hecho para merecer tantos desprecios?

No puedo ni siquiera entender su pensamiento,
pero es imposible seguir adelante a veces cuando el corazón se trasforma en tu ancla.

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