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Ejemplos de oraciones literarias

Las oraciones literarias se utilizan con el fin de darle un aspecto estético más refinado a cualquier texto u oración. Un ejemplo de esto podría ser “las montañas nos miraban desde la altura con su imponente belleza”. No son un tipo de oración que se emplee durante el lenguaje cotidiano, sino que más bien su función es la de enriquecer un texto y darle un tono más poético.

No cualquiera puede construir este tipo de oraciones ya que es necesario tener una amplia cultura dentro del lenguaje. Es por esta razón que su uso se le adjudica a poetas y escritores. Tal es el ejemplo de los escritos de Federico García Lorca o Gustavo Adolfo Bécquer quienes nos dan una muestra cabal de este tipo de escritura.

Cómo construir una oración literaria

Para construir una oración literaria, se debe hacer uso de los diferentes recursos literarios con los que cuenta la lengua castellana tales como la metáfora, la personificación y el oximoron. El principal fin de esto es darle una mayor belleza al texto con el que se desea expresar una idea en particular.

Ejemplos de oraciones literarias

Ejemplos de oraciones literarias

Las oraciones literarias se emplean tanto en prosa como en verso aunque es más común encontrarlas en poesías. También es común escucharlas en retórica ya que el lenguaje que se utiliza, en ese último caso, es mucho más florido que el que se usa cotidianamente.

Ejemplos de oraciones literarias

“Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?”- “Rimas”de Gustavo Adolfo Bécquer.

“Saqué la cabeza por la ventana y vi cuánto quiere cortarla el cuchillo del viento. En esta guillotina invisible, he puesto la cabeza sin ojos de todos mis deseos” – Federico García Lorca.

“Le rogó a Dios que le concediera al menos un instante para que él no se fuera sin saber cuánto lo había querido por encima de las dudas de ambos, y sintió un apremio irresistible de empezar a vida con él otra vez desde el principio para decirse todo lo que se les quedó sin decir, y volver a hacer bien cualquier cosa que hubieran hecho mal en el pasado. Pero tuvo que rendirse ante la intransigencia de la muerte”. – “El amor en los tiempos del cólera” de Gabriel García Márquez.

“Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni mirar…

Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar…” – “Caricia” de Gabriela Mistral.

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